Noticias

Viaje al Centro de la Tierra

17 Diciembre 2013

Cantabria cuenta con cerca de 9.000 cuevas naturales que contienen un patrimonio subterráneo y arqueológico sin igual. Por algo se la considera el paraíso de la espeleología. La mayoría de estas cavidades se encuentran en el Alto Asón, un territorio que permite descubrir un entorno ciertamente diferente [Alojamientos Rurales cercanos].

Descender al corazón del subsuelo cántabro, pródigo en tesoros arqueológicos y naturales, supone una experiencia de deporte de aventura fascinante. En este sentido, el mejor lugar para hacerlo es, sin duda, la zona del Alto Asón. 

Aquí, una red de cuevas permite realizar circuitos de visitas guiadas por espeleólogos profesionales. Una actividad en la que hay que dejarse aconsejar y ser prudentes, pero que está abierta a todos, independientemente de la edad, forma física o experiencia.

Una de las propuestas más conocidas es la de la Torca del Carlista, de dimensiones enormes (en ella caben tres campos de fútbol) o la famosa travesía de Cueto-Coventosa, con pozos de gran profundidad y las galerías Cañuelas, con sus típicas estalactitas en forma de sierra.

Lugar de peregrinación para los espeleólogos 

Cantabria puede presumir de recibir cada año a la mayoría de aficionados a la espeleología que visitan la Península. En este sentido, Ramales de la Victoria es la población más importante. Cuenta con un Centro de Tecnificación en Espeleología, el primero de España.

Los espeleólogos no solo practican un hobby, sino que en muchos casos ayudan a la conservación y protección de las cavidades y sus contenidos naturales. Su labor ha permitido, por ejemplo, convertir el Sistema del Mortillano en la cueva con mayor desarrollo de España, con 114 kilómetros de galerías. Otra cueva de visita obligada es la de El Soplao.

Para los más iniciados, la alternativa de Cullalvera lleva desde la cercanía del casco urbano de Ramales hasta la cavidad, a través de un paseo de encinas de fácil acceso. Las grandes dimensiones de la cueva se combinan con una boca de acceso monumental y unas pinturas prehistóricas a gran profundidad.

En el Alto Asón no se puede dejar escapar la oportunidad de probar el salmón o la trucha, o alguno de los excelentes quesos artesanales, como los de Garmillas o Cañedo. De postre, no hay nada mejor que unas torrijas de sobao pasiego. Estas son algunas de las delicias gastronómicas de la zona.

¡No dejes de visitar el topten de cuevas turísticas que hemos seleccionado para tí!

 

Noticia publicada en www.vivircantabria.es a través de GuiaRepsol.com

<< Anterior Siguiente >>